Amor peludo.
Así como algunas personas aman a los niños, como otros aman a los gatos, otros no aman nada; mi amor por los perros es infinito, no logro no morir de ternura cuando veo a un peludo, no logro no morir de tristeza cuando veo a un perrito en la calle, con hambre y frío, sin hogar, sin familia, sin cariño, viendo que el 50 % de los perros callejeros son abandonados, se me parte el alma y no puedo entender cómo hay personas con un corazón tan frío para abandonar a un ser tan hermoso.Un perro puede ser mejor que un ser humano, él no tiene orgullo alguno para seguir amando después de que se le ha gritado, golpeado, o castigado, él te espera con ansias y mueve su cola demostrando su felicidad de verte volver.
Es tan ilógico cuando dicen que los animales no tienen sentimientos, no tienen alma, porque entonces, ¿De dónde proviene tanto amor? aseguro que un perro puede tener más sentimientos que una persona que se la pasa creyendo que el ser humano es la mejor creación, cuando en realidad los animales nos han dado ejemplo de amor, cariño, y solidaridad miles de veces.
Me da tanta impotencia cuando me entero que alguien tiene un perro, pero para decoración de patio, esto es lo más estúpido, un perro es parte de la familia, no un mueble más, es para amarlo, mimarlo, jugar con él, consentirlo, educarlo; no tirarlo en cualquier parte y acordarse de vez en cuando que come, estas personas sólo me producen desprecio y tristeza, al igual que aquellas que los golpea y humilla.
Pero no todo está perdido, admiro esas personas que adopta perros, que busca la manera de ayudar a estas criaturas, que crean fundaciones para brindarles un hogar de paso a los perros callejeros y que en algún momento puedan tener una familia, a veces tengo fe que la humanidad se restaure, y que vean a los animales tan dignos de respeto como los hombres.
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